1. Sumergir unos minutos la luffa en agua o humedecerla para ablandar la fibra.
  2. Exfolia tu piel con o sin jabón.
  3. Realiza movimientos circulares ejerciendo una presión suave sobre la zona de la piel donde elijas realizar un peeling.
  4. Tras su uso limpiar bien la luffa bajo el agua y escurrir bien.
  5. Dejar secar en un lugar aireado
  6. Tras la exfoliación, tanto a nivel corporal como facial, seguir con tu rutina de cuidado tonificando e hidratando la piel.

Ello va a depender de la frecuencia de uso que le demos, pero la durabilidad media es de 4-6 meses aproximadamente.

Si la esponja, discos o estropajos de luffa mantienen su fibra vegetal en buenas condiciones en cuanto a su textura y color podemos seguir con su uso habitual.

Cuando la fibra se rompe con facilidad y además presenta cambios en su olor y coloración es el momento de reemplazarla por otra.

  • Enjuagar bien la fibra vegetal después de cada uso, escurrir y dejar secar en un lugar ventilado.
  • Para mantener tu luffa limpia y libre de cualquier bacteria se recomienda una limpieza más profunda cada 15-20 días. Hervir a fuego bajo con agua y unas gotas de vinagre de limpieza durante un segundos.
  • Mantener en un lugar fresco, seco y lejos de la humedad, para evitar la aparición de moho en la fibra.

Al contrario que la esponjas convencionales de origen sintético, la fibra que compone estas esponjas de luffa es vegetal y totalmente compostable.

Pueden desecharse en el contenedor de materia orgánica o incluso en nuestro propio compostero.

La esponja de luffa es un fantástico exfoliante, elimina las células muertas de la piel dejándola suave y renovada.

Podemos emplearla para este uso entre una y dos veces a la semana. Si tu piel es muy sensible o se encuentra irritada evitar su uso.

Para uso facial, disponemos de discos exfoliantes especialmente diseñados y donde seleccionados para su confección la fibra vegetal más fina.

Emplearlos una vez a la semana. Si tu piel es muy delicada emplear una vez cada 15 días u optar por exfoliantes más suaves como la avena.

Indicados para todo tipo de pieles.

Además de su uso para el baño, la luffa nos ofrece una alternativa natural sin plásticos para la limpieza de la vajilla y las superficies del hogar.

  • Limpia sin rayar las superficies, por lo que puede emplearse sobre ollas y sartenes.
  • Arrastra la suciedad sin dejar restos plásticos sobre las superficies empleadas.
  • Con el uso de los estropajos vegetales evitamos la liberación de plásticos a través de los desagües y por tanto que estas sustancias contaminantes lleguen a los ecosistemas que nos rodean.