Ello va a depender de la frecuencia de uso que le demos, pero la durabilidad media es de 4-6 meses aproximadamente.
Si la esponja, discos o estropajos de luffa mantienen su fibra vegetal en buenas condiciones en cuanto a su textura y color podemos seguir con su uso habitual.
Cuando la fibra se rompe con facilidad y además presenta cambios en su olor y coloración es el momento de reemplazarla por otra.
Al contrario que la esponjas convencionales de origen sintético, la fibra que compone estas esponjas de luffa es vegetal y totalmente compostable.
Pueden desecharse en el contenedor de materia orgánica o incluso en nuestro propio compostero.
La esponja de luffa es un fantástico exfoliante, elimina las células muertas de la piel dejándola suave y renovada.
Podemos emplearla para este uso entre una y dos veces a la semana. Si tu piel es muy sensible o se encuentra irritada evitar su uso.
Para uso facial, disponemos de discos exfoliantes especialmente diseñados y donde seleccionados para su confección la fibra vegetal más fina.
Emplearlos una vez a la semana. Si tu piel es muy delicada emplear una vez cada 15 días u optar por exfoliantes más suaves como la avena.
Indicados para todo tipo de pieles.
Además de su uso para el baño, la luffa nos ofrece una alternativa natural sin plásticos para la limpieza de la vajilla y las superficies del hogar.