La semilla de este proyecto se plantó en 2019 cuando sembramos algunos ejemplares de luffa en nuestro huerto familiar en Benicarló, un pueblo en el norte de la Comunidad Valenciana.
Desde entonces, hemos estado mejorando la técnica de cultivo y especialmente el manejo de la luffa hasta su transformación en el producto final.
AMALUFFA cobró vida en 2022 y actualmente llevamos a cabo todo el proceso, desde el cultivo hasta la transformación, en la isla de IBIZA.
Son un tipo de calabaza perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, como los pepinos, los calabacines y las sandías. Es una planta trepadora anual que requiere de abundante calor y humedad para crecer.
Después de este proceso en el campo, comienza el trabajo, siempre hecho a mano y artesanalmente, en nuestro taller.
Cortamos y cosemos nuestros productos con hilo de algodón y cuerda de cáñamo, con el fin de obtener un producto final duradero, libre de plástico, 100% biodegradable y respetuoso con el medio ambiente.
El embalaje que utilizamos para acompañar nuestras luffas está hecho de cartón reciclado y proporciona la información necesaria para el correcto uso de los productos.
Además de ser proveedores de luffa para tiendas locales y el sector hotelero, vendemos directamente en varios mercados de Ibiza.